jueves, 09 de septiembre de 2010
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VII Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales

del 25 al 27 octubre
Segovia (España)

Información logística

Segovia, ciudad denominada por la UNESCO en 1985 como Patrimonio de la Humanidad,  es una ciudad española, capital de la provincia de su nombre, integrada en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Se halla situada en el interior de la Península Ibérica, próxima a Valladolid, la capital autonómica, y a Madrid,  (a una hora en coche) la capital estatal, lo que permite llegar hasta ella con facilidad. La provincia de Segovia es una de las nueve que forman la Comunidad Autónoma de Castilla y León.  

Su situación, en el interior de la Península Ibérica, y su altitud, superior a los 1.000 metros sobre el nivel del mar, condicionan su clima, con cuatro estaciones muy diferenciadas, aunque es en primavera, cuando estallan las flores, y en otoño, cuando el verdor de las arboledas se troca en polícromo mosaico de cobre y oro, cuando la ciudad ofrece su máxima belleza. Está muy influido por la proximidad de la Sierra de Guadarrama, que en su pico más alto, Peñalara, supera los 2.400 metros sobre el nivel del mar. Durante buena parte del año, la montaña está cubierta de nieve -lo que permite la existencia de varias instalaciones para la práctica del esquí.

Un poco de historia

Segovia, construida sobre un arriscado peñón calizo,  se recorta en el terso azul del cielo de Castilla el que dibuja una sugerente silueta que desde el siglo XVI, cuando lo hiciera Garci Ruiz de Castro, su primer historiador, se ha venido comparando con la de un navío pétreo que parece esperar a que los dos ríos que confluyen a sus pies, Eresma y Clamores, inunden el valle para echarse a navegar hacia el dilatado mar de mieses de la meseta.

Segovia es ciudad de antigua historia. Algunas esculturas zoomorfas de tosca factura confirman unas remotas raíces celtibéricas; el magnífico Acueducto y otros muchos vestigios de la misma época, dan fe de su integración en el imperio romano; y las necrópolis visigodas halladas en lugares cercanos, atestiguan el asentamiento de pueblos germánicos.

La casi total ausencia de restos arqueológicos musulmanes y la existencia de uno de los más ricos conjuntos románicos de Europa apoyan la tesis de los historiadores que sostienen que la ciudad fue abandonada tras la invasión islámica y repoblada, a partir de los años finales del siglo XI, por cristianos procedentes del norte de la península y de allende los Pirineos, dirigidos por el yerno del rey Alfonso VI, Raimundo de Borgoña, y por el primer obispo de su reconstituida diócesis, el también francés Pedro de Agen.

El periodo final de la Edad Media fue tiempo de esplendor para Segovia: colonizó un amplio territorio, sobre el que se extendió su Comunidad con límites a ambos lados de la Sierra; acogió una importante aljama hebrea que al final hubo de confinarse en la Judería; sentó las bases de una poderosa industria pañera que gozaría de gran fama en siglos posteriores; recibió la impronta del arte gótico, que dejó en ella monasterios y conventos notables; fue corte de reyes de la Casa de Trastámara y, finalmente, el 13 de diciembre de 1474, sus gentes fueron las que proclamaron reina de Castilla a Isabel la Católica.

Familias aristocráticas y orgullosos fabricantes de paños compitieron a lo largo de los siglos XVI y XVII en la construcción de palacios urbanos a los que daban prestancia patios y jardines de líneas renacentistas y delirantes blasones barrocos.

Pero la derrota de las ciudades castellanas en la Guerra de las Comunidades, en la que las milicias segovianas, capitaneadas por Juan Bravo, tuvieron un papel destacado, y el desplazamiento hacia el sur del centro de gravedad de la economía española a raíz del descubrimiento de América, iniciaron una decadencia que no pudieron detener los Borbones ni con los Reales Sitios -La Granja, Riofrío- que alzaron en los alrededores, ni con la Academia de Artillería que establecieron en la ciudad.

Al empobrecimiento subsiguiente, incontenible en un siglo XIX en el que Segovia supo de ocupaciones francesas y carlistas, se debe en buena medida el que esta ciudad, una de las que mejor ha sabido guardar entre sus gastadas piedras la esencia de Castilla, haya llegado hasta nosotros con su belleza apenas alterada.

Enlaces de interés:

Ayuntamiento de Segovia

Turismo de Segovia capital

Turismo de la provincia de Segovia

 

 

 

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